En vísperas de que finalice este 2020, la mayoría de las personas en el mundo vivimos experiencias que nos marcaron de por vida; como por ejemplo: vivir una cuarentena o no poder despedir a los dudosos números de fallecidos, ocasionados por el virus originado en China: ``Covid-19``. 

Pasando desde ese shock que tuvo la sociedad mundial, de un enemigo invisible que acechaba en cualquier lugar, mencionado exageradamente en los medios de comunicación; hasta el espantoso manejo y confusión de parte de los que supuestamente están a cargo, los Gobiernos, instituciones y políticos de cada País.

 El balance del 2020 desde luego es pésimo, pero viéndole el lado bueno a esta espantosa etapa de muchas que ha pasado la humanidad, y de la que se ha podido salir adelante; esta es diferente. 

Muchos hablaban de teorías conspirativas, y nadie podía opinar diferente a la matriz de opinión impuesta por los más media. Allí, es donde la mayoría de los individuos deberían pararse y reflexionar; ¿todo lo que vemos y oímos como realidad desde este conjunto de elementos, es verdad? y ¿A quién le conviene?

Dos Mil Veinte fue un año donde mucha gente despertó y se dio cuenta que ya los medios de comunicación, los gobiernos y sus respectivas instituciones, planearon suprimir algunas costumbres, y modificar nuestro estilo de vida a través de una Colosal Operación de Ingeniería Social; donde nosotros somos los conejillos de pruebas. 

Este año vivimos el mayor parón social y económico; y he allí el problema, los que se encargan (Gobiernos) de que nuestras economías y países como han venido existiendo se conserven y progresen; ya hablan y aseveran una "Nueva Normalidad". 

Todos estos procesos burocráticos se activaron a través de Estados de emergencia o alarma, con la excusa comprensible, obvia y lamentable, de la existencia de un virus;originado en Wuham- China, que asesina al garete, expandiéndose entre pueblos y todo tipos de metrópolis que existen dentro del planeta Tierra. Debido a estas actividades por parte de los Gobiernos, se dieron soportes legales, políticos, económicos y hasta militares, para ensayar un Control Social Mundial nunca antes implementado en la Humanidad. 

Los venezolanos dentro y fuera de esos 916.445 km² ya estaban familiarizados con los toques de queda, la colas por comprar o recibir comida y algunas restricciones más que para la mayoría del extranjero les cayó como balde de agua fría, por eso algunas veces oyen mencionar "los venezolanos vienen del futuro``. 

Es una lastima que una minoría este tan despierta y una gran mayoría casi aplastante, no sabe ni ¿quienes son los enemigos malévolos? o ¿qué es lo que quieren y por qué?

Para su mala fortuna tampoco saben cómo combatirlos. Para lograr avanzar en esa agenda solo falta que los buenos se levanten, caminen, opinen y se hagan sentir. 

Entendemos que la sociedad global está golpeada anímicamente, pero son los ciudadanos de nuevo los que tienen que encontrar y sentir esa ímpetu, para luego contagiar esa autoestima en su entorno. Es una operación de hormiga metafóricamente pero es totalmente necesario, si queremos conservar occidente como lo conocemos.