Todas las elecciones  realizadas bajo el chavismo han sido fraudulentas, no pierda su tiempo leyendo esto si cree lo contrario. Cuando incluso se ganĂł el referĂ©ndum contra la reforma, la ventaja no fue “pĂ­rrica de mier..” como dijo el comandante  cĂłsmico sino de por lo menos 15  puntos y por cierto de todas maneras aplicĂł lo que se le habĂ­a expresamente desautorizado y particularmente la reelecciĂłn indefinida,  apoyándose  en la alcahueterĂ­a manifiesta   de muchos de los cuentadantes de oposiciĂłn que querĂ­an tambiĂ©n la suya, aunque  dijeran lo contrario,  para la masa de ingenuos que van una y otra vez al matadero de la estafa electoral del rĂ©gimen.

Pero sobre estas elecciones municipales  del 8-D en particular, “sobrevenidas” luego de haberse desconocido la victoria aplastante de la llamada oposiciĂłn en abril pasado, y por haberse choreado del candidato para abajo, dejando vivito y coleando un rĂ©gimen podrido hasta los tuĂ©tanos, ya es el colmo de la desfachatez, más bien de la idiotez,  cuando Capriles nos  pide que volvamos al matadero, además bajo el chantaje de convertir estas elecciones en un plebiscito.

Andar por allĂ­ con esta prĂ©dica ya constituye de por si una desoladora muestra de  ineptitud polĂ­tica.

 Tenemos un gran pueblo que  ha sido convertido,  gracias a poderes mediáticos,  en una manada  de borregos,  de una  direcciĂłn de la MUD y de sus patiquines candidatos,  que viven inventando  como volver a embaucarnos,  tras cada  decepcionante  auto derrota  en esa sucesiĂłn de elecciones trucadas.

Y parece mentira que el mecanismo aceptado sea muchas veces el del juego del cinco y seis, donde siempre hay el o los premios gordos del cuadro con seis  y un repele que  se le asigna a los ganadores con cinco. Nuestra MUD está llena de aspirantes a  quedarse con el repele,  diciĂ©ndonos que hay que ir a por el triunfo, que esta vez sĂ­  se dará.  

Pero ahora se pasaron. Ya es patĂ©tico llamar plebiscito a una elecciĂłn de segundo nivel,  a escasos 8 meses del  fraude de Maduro y  de la gran chorreada de nuestro favorito,  que se devolviĂł  luego de pasar victorioso la meta,  cojeando cada vez más para dar lástima  y ahoraverle mostrándose con relinchitos del  que ya no tiene cojera y ostentando que Ă©l llevará  a muchos briosos ejemplares  a la victoria, cuando  Ă©l no fue capaz  siquiera  de imponer la suya.

Les participo que  el llamado plebiscito  entonces  nos enterrarĂ­a, porque el gobierno volverá a hacer  fraude,  se robará  dos  tercios de  los municipios  y  lo peor de todo es que los de la MUD que se saquen los cuadros con  cinco,  estarán felices de haber logrado su sueño de convertirse en “cuentadantes”,  aunque  sean ninguneados y perreados por el rĂ©gimen chavista, pero conservando  como trofeos,  la direcciĂłn de ciudades que les harán ricos como socios menores del saqueo nacional, en un paĂ­s donde se hizo sinĂłnimo ser polĂ­tico y corrupto, funcionario y ladrĂłn,  porque para los electos desaparece  cualquier frontera entre el erario pĂşblico y sus cuentas bancarias personales,  manejadas  en demasiados casos por familiares y testaferros,  como para creer que estemos ante excepciones,  en los casos de la inmensa mayorĂ­a.

Confieso que me repugna la sola idea de ver electos y legitimados al malandraje rojo y a  muchos de la oposiciĂłn que al dĂ­a siguiente encuentran millones de razones “verdes” para predicar paciencia y pontificar  sobre  la necesaria salida electoral y pacĂ­fica de este caos, como si ello fuese posible frente a este rĂ©gimen de oprobio.

¿CĂłmo van  a decir el disparate, ya en su desesperada  manĂ­a de querer llevar la gente a votar, que estas elecciones  serán un plebiscito?

¿QuĂ© van a decir al dĂ­a siguiente cuando el CNE chavista reparta en proporciĂłn de 70 a 30,  las alcaldĂ­as  y  demás cargos?

Tengo el deber de decirles,  a quienes  han confiado  en los afanados  defensores del sistema polĂ­tico basado en esta constituciĂłn chavista y cuyas autoridades  emanan de un arbitraje de este CNE de chavistas que les retroalimenta,  que la casi exclusiva razĂłn de “nuestros”  fracasos, para intentar derrotar y liquidar esta piltrafa de  rĂ©gimen,  es que nos han dirigido siempre CUENTADANTES  de  Ă©l,  con una lĂ­nea polĂ­tica de cohabitaciĂłn con Ă©l,   es decir gente que distribuye  cheques, miles de cheques,  para  sĂ­ y sus clientelas, enviados desde el poder ejecutivo rojito.  El error es creer que este funcionariado  tenga la misma naturaleza social  del que se ostentaba en la vieja democracia, donde primĂł  el principio de la alternabilidad.

La excepciĂłn a la regla de someterse a los designios del rĂ©gimen, la constituyĂł la direcciĂłn de abril de 2002 que embaucĂł, con el  madrugonazo  de la Venezuela Compañía AnĂłnima de Carmona,  lo que era una  gigantesca insurrecciĂłn civil.  

Tan  fuerte fue el impacto  de esa rebeliĂłn civil,  que  sus efectos siguieron hasta febrero de 2003, cuando terminĂł  derrotado el famoso Paro CĂ­vico suicida, del que por lo menos habrá que reconocer,  que su direcciĂłn dejĂł la impronta de querer pelear, a diferencia del sifrinaje que luego,  aprovechándose de  los graves errores  de cálculo  de aquellos que  quisieron  sacar de raĂ­z el rĂ©gimen y no pudieron,   se convirtieron desde entonces  en dirigentes partidarios  eternos  de la irrenunciable  sumisiĂłn  electorera  alcahuete  ante el gobierno.

Más aun, cuando desde el terreno estrictamente polĂ­tico  se usĂł  a medias el arma del boicot (abstenciĂłn) electoral , todavĂ­a les dura el susto de haber  ganado aplastantemente y  ver electa  la pasada Asamblea solo con el 15 %  de los electores.  Desde entonces mantienen la cantaleta que  aquello  fue errĂłneo, cuando lo disparatado fue confiar que esa colosal derrota, propinada al gobierno,  habĂ­a que ponerla  en manos  de la  direcciĂłn gallina de quienes  no sacaron la conclusiĂłn  de  la ilegitimidad de esa Asamblea y  se dedicaron a buscar las maneras de  hacerse perdonar desde entonces su infidelidad al sistema electoral chavista.  

Creo que la idiotez de llamar plebiscito a unas elecciones trucadas  solo serĂ­a una opciĂłn si verificándose  elmonumental  fraude, como sucederá, la direcciĂłn polĂ­tica de la llamada oposiciĂłn y de quien tiene el tupĂ©  de querer dirigirnos como niños,  con su orden:  “ustedes se me van a la calle”,  tiene un plan preciso de derrocamiento  aunque  sea  aventurero  del rĂ©gimen,   en una trastada del tipo  “jugarse a Rosalinda”,    sin ningĂşn plan  ni preparaciĂłn polĂ­tica  y menos aun  convirtiĂ©ndonos  en un factor de  caos  adicional.

 Contradictoriamente quien  nos sacĂł de la calle  para  reclamar  su presidencia y el fin del rĂ©gimen  ¿nos pide que volvamos a ella para defender  a  los aspirantes  a  cuentadantes?

 AquĂ­  hay  algo que no cuadra señores dela MUD y tengo la impresiĂłn que son ustedes.

La Ăşnica vĂ­a de soluciĂłn a la ingobernabilidad manifiesta que “encarna” el gobiernito de caos de Maduro,  es que la direcciĂłn polĂ­tica de la  oposiciĂłn  proponga, hasta la saciedad, a los altos mandos militares que nos unamos  en una cruzada para detener este caos.

 La peor opciĂłn entonces es llamar  plebiscito a esta estafa del 8 D,  por la sencilla razĂłn que una vez que el gobierno  proclame sus resultados,  solo quedará o bien desconocerlos por ser fraudulentos, o aceptarlos  como legitimadores de una supuesta  mayorĂ­a del señor Maduro.

Si se trata de desconocerlos  y el señor Capriles aborrece  la irrupciĂłn militar… ¿Nos puede explicar entonces que es lo que desea?

 ¿Acaso plantea una insurrecciĂłn civil para defender  a los alcaldes de PJ y de sus allegados a su cogollito de candidato  lava y  listo? No gracias dirán  los que Ă©l mandĂł a la casa el 16 de abril además  llamándolos  violentos y  socios del gobierno.

Aquí lo único viable y serio es exigir a las FFAA que ponga fin a esta fanfarria de locuras del señor Maduro.

La conducciĂłn del paĂ­s está vacante y la MUD renunciĂł hace rato a  ser depositaria de la indignaciĂłn  nacional. 

En este paĂ­s sobra gente sensata y capaz  para reconstruir la economĂ­a y las instituciones,  tambiĂ©n por supuesto las FFAA.

 Los dĂ­as que le quedan a este gobiernito no pueden ser los que le regala el liderazgo maltrecho de la clase polĂ­tica  opositora,  llevando  confusiĂłn al paĂ­s, por ejemplo condenando  la soluciĂłn que dicta el ESTADO DE NECESIDAD  y divulgando que pueda considerarse  plebiscito a una estafa electoral manifiesta como la del 8-D.

Aunque sea por una vez  debe hablársele con coherencia al paĂ­s. Si esto es un Plebiscito y el sistema electoral es reconocido y Maduro gana su plebiscito, entonces debe gobernar hasta el 2019. ¿Es eso lo que propone la MUD y Capriles?  ENTONCES DIGANLO.

Si estiman que debe cesar este gobierno de atropellos por  ilegitimo, entonces deben pedirle a las FFAA que irrumpan contra Ă©l. No hay mil maneras de ser coherente,  solo hay una y en nuestro caso es la dicta el ESTADO DE NECESIDAD.